Site Network: Home | Facebook | Twitter | G+

Crisis?

Crisis económica mundial; emergencia sanitaria por la gripe A; catástrofe aéreas, hasta se muere Michael Jackson... cada tanto la realidad nos sacude con hechos que muestran hasta qué punto somos vulnerables, sin importar cuánto nos esforcemos en controlar todas las variables que afectan nuestra vida.

Se trata de situaciones que evidencian cuán expuestos estamos a cambios de suerte, que nos enfrentan a nuestra propia mortalidad y que nos movilizan al punto de obligarnos al replanteo de qué cosas son las que nos importan.

Son momentos que nos sirven para elevarnos por sobre lo cotidiano y pensar nuevamente qué queremos para nosotros. Momentos para volver a definir cómo deseamos vivir nuestra vida, qué querríamos dejar de lado y qué experiencias no nos queremos perder.

Este post apunta a repensar un desafío que, por poco novedoso, no deja de ser productivo. Se trata de pensar qué cosas nos resultan importantes, enriquecedoras, estimulantes y con ellas armar la lista de vivencias que hay que atravesar mientras tengamos la oportunidad. Son decisiones personales, pero seguramente nos daremos cuenta de que hay muchas coincidencias entre las elecciones de cada uno. Finalmente, todos añoramos experiencias de aventura, placer, amor y diversión.

¿Cuáles podrían ser las metas que irían en una lista de cosas para hacer sí o sí antes de morir? ¿Qué destinos son imperdibles, qué lugares no se puede dejar de ver? Praga, Barcelona, Nueva York, islas paradisíacas, la Gran muralla china...

Más aún, lugares en determinadas condiciones, como Venecia o Río de Janeiro en temporada de carnaval; Egipto, incluyendo -además de una visita a las pirámides- un paseo en camello al desierto; el glaciar Perito Moreno, durante los días de quiebre de los hielos....

¿Qué 10 películas tendríamos que conocer de memoria? ¿Qué 10 libros son imperdibles (Las mil y una noches, El Quijote, las Ficciones de Borges...)? ¿Por qué experiencias deberíamos pasar inevitablemente? ¿Un viaje en globo?, ¿tirarse de un paracaídas?, ¿bucear?, ¿pasar una temporada en la Antártida?, ¿el Camino del inca?, ¿hacer una excursión a la selva amazónica?, ¿ver una final olímpica o la del mundial de fútbol?

La famosa tríada de cómo trascender en la vida (plantar un árbol, escribir un libro, tener un hijo) está muy bien, pero la vida nos alcanza para más y no todo se trata de legar logros a la posteridad, así que ¿qué le agregaríamos en cuanto a experiencias intensas e inevitables?